La junta de grafito multicapa AISI 316L EUROSEAL® Multilayer 540 está diseñada para aplicaciones industriales caracterizadas por elevadas solicitaciones mecánicas, altas presiones y temperaturas de hasta 450°C.
Gracias a su estructura multicapa compuesta por grafito mineral puro y láminas de acero inoxidable AISI 316L, garantiza rigidez estructural, estabilidad dimensional y un rendimiento de sellado superior en comparación con el grafito no reforzado.
Es la solución ideal para plantas petroquímicas, centrales termoeléctricas, líneas de vapor y sistemas donde la seguridad y la continuidad operativa son prioridades absolutas.
¿Por qué elegir una junta de grafito multicapa AISI 316L?
Cuando una junta debe operar bajo altas cargas de apriete y ciclos térmicos repetidos, el grafito por sí solo puede resultar frágil durante la manipulación o la instalación.
La estructura multicapa de Multilayer 540 elimina esta limitación: los insertos en AISI 316L distribuyen uniformemente las cargas, aumentan la resistencia a la deformación y reducen el riesgo de blow-out.
El resultado es un sellado más estable en el tiempo y una mayor seguridad para la instalación.
Estructura y ventajas del grafito reforzado con 316L
La lámina está compuesta por múltiples capas alternadas de grafito y acero inoxidable 316L. El número de capas varía según el espesor:
- 1,0 mm: 3 capas de grafito + 2 capas de 316L
- 2,0 mm: 4 capas de grafito + 3 capas de 316L
- 3,0 mm: 5 capas de grafito + 4 capas de 316L
Esta configuración garantiza:
- alta rigidez
- excelente resistencia a la deformación
- facilidad de corte y mecanizado
- idoneidad para la fabricación de juntas de banda estrecha
El grafito mineral puro mantiene su capacidad de adaptación a las superficies de las bridas, mientras que el refuerzo en AISI 316L asegura resistencia mecánica y compatibilidad con entornos industriales agresivos.
Rendimiento certificado para instalaciones de alta presión y temperatura
Multilayer 540 está certificada según API 6FB Fire Test y cumple con los requisitos de ISO 15848 y VDI 2440 para el control de emisiones fugitivas, lo que la hace adecuada también para instalaciones sujetas a normativas ambientales exigentes.




